Fernando Escartín (TEAM COAST)

Fernando ya ha cumplido una de sus máximas ilusiones: comprarle un coche nuevo a su padre. Fernando Escartín pensaba que debía a su padre desde hace tiempo este presente, pues destrozó su vieja furgoneta de carpintero yendo a las carreras de aficionados por el Alto Aragón. En Biescas, por aquel entonces, Escartín decidía si seguir luchando en el pelotón o heredar el oficio de su padre. Según su familia, Fernando era un excelente carpintero y no hubiese tenido problemas para abrirse paso con este negocio en la zona del pirineo aragonés que rodea a su natal Biescas. Es el pueblo oscense de su familia y sus amigos, donde entrena. Este año lo pasó mal por la muerte de su perro "Tarzán", que le acompañaba durante los entrenamientos de invierno.

Su tercer puesto en el Tour de Francia de 1999 confirma su gran talla como escalador y su vocación para estar en los primeros puestos de una vuelta por etapas, a pesar de sus problemas contra el crono. Flanqueado por otros corredores de gran nivel como Roberto Heras o Santiago Botero, su equipo se juega gran parte de la temporada en esta Vuelta Ciclista. Escartín quedó segundo en la clasificación en las vueltas de los años 1997 y 98. Antes de llegar al Kelme en el año 1996, fue gregario de Tony Rominger y Abraham Olano.